jueves, 3 de enero de 2008

La memoria y los puntos de vista en "Secretos del túnel" (2007), de Umberto Jara. Segunda parte.


La memoria y los puntos de vista en  Secretos del túnel (2007), de Umberto Jara. Segunda parte.

por: mitzar brown abrisqueta 

Los factores importantes en la propuesta de Umberto Jara: La existencia de dos operaciones militares, independientes entre sí, que se llevaron a cabo el día del rescate de los rehenes. Y, lo que es más complicado de comprobar pero que, según afirma el autor, es un elemento importante en lo que se ha denominado guerra de baja intensidad -expresión que, en estos días, hemos vuelto a oír durante el juicio a Fujimori-, que consiste en que para el gobierno de turno fue importante mostrar, sin dar lugar a dudas, su superioridad frente al grupo organizado que actuó al margen de la ley. Eso no tendría nada de extraño o reprobable -imponer el orden y hacer prevalecer la autoridad que la población, en un acto democrático, otorga -, pues aún cuando ya se había producido el auto golpe y no podríamos asegurar que se vivía en democracia, era evidente que el gobierno trataba de dar la sensación de que así era. Lo reprobable estaría en que para demostrar superioridad se habría recurrido a las mismas acciones que las del enemigo: matar, y negarle a la víctima el derecho a defenderse en un juicio. Así, el decidir de manera absoluta y arbitraria sobre la libertad y la vida de seres humanos, el considerarlos tan solo objetos de cambio o útiles para el escarmiento y sometimiento de voluntades de las masas, se convierte en la herramienta común a dos fuerzas que, supuestamente, tienen como fundamento la propia justicia y la equidad. En esta última década, el fenómeno de la violencia ha inquietado a los autores y los ha movido a escribir sobre él. La misión de estos textos, además de fijar en la memoria, la serie de hechos que ensangrentaron al país, puede ser la de invitar a la reflexión: revivir, analizar los hechos, sentir temor y piedad como propusiera Aristóteles al espectador de la tragedia griega, sin que ello implique pasividad, y sacar conclusiones que conduzcan al entendimiento de todos los sectores sociales. Y, sobre todo, no abandonar el discurso. 

// Para citar este texto: Brown-Abrisqueta, Mitzar."La memoria y los puntos de vista en : Los secretos del túnel, de Umberto Jara". En: http://creacionycritica.blogspot.com/ Publicado: 3 de enero de 2008. Consultado el: (colocar fecha de consulta del usuario)

viernes, 30 de noviembre de 2007

Para hablar sobre Manuel Scorza y su obra

Para hablar sobre Manuel Scorza y su obra

por mitzar brown abrisqueta

Los días lunes 26, martes 27 y miércoles 28 de noviembre se llevó a cabo el Simposio: Re-descubriendo a Manuel Scorza, organizado por el crítico literario Tomás G. Escajadillo, con el auspicio de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos y la Universidad Ricardo Palma. Fueron tres días de un verdadero re-descubrimiento de la obra y de su autor, durante los que se habló de su poesía y narrativa, pero, sobre todo, se contó anécdotas y situaciones, que, aunque algunas de ellas -otras tantas, no- ya de conocimiento de todos los que ahí estuvimos, significó mucho comentarlas nuevamente para deleite de un selecto público, gran parte de él muy vinculado a la vida de Manuel Scorza.

Un hermoso detalle del promotor y director de esta actividad, Tomás G. Escajadillo, fue el de facilitar antiguas ediciones de las novelas y poemarios de Scorza, así como revistas con artículos dedicados al escritor, para que los asistentes pudieran apreciar. El conversatorio, que tuvo como invitada de honor a la señora Lily Hoyle, contó con las exposiciones de: Tomás Escajadillo, Arturo Corcuera, Gonzalo Espino, Antonio González Montes, Wilfredo Kapsoli, Miguel Ángel Huamán, Dorian Espezúa, Mauro Mamani, Jorge Valenzuela, y esta servidora, Mtzar Brown. Se cerró con vino de honor y un bonito departir entre los asistentes. Desde aquí van mis sinceras felicitaciones por la iniciativa de revalorar al escritor Manuel Scorza y su obra, y de poner fin a lo que con justa razón, el profesor Escajadillo, ha denominado: 'la conspiración del silencio'.

Para citar este texto:

Brown Abrisqueta, Mitzar. "Para hablar sobre Manuel Scorza y su obra".

En: http://creacionycritica.blogspot.com/ . Entrada 30 de noviembre de 2007.

sábado, 10 de noviembre de 2007

La memoria y los puntos de vista en "Secretos del túnel" (2007), de Umberto Jara. Primera parte.

La memoria y los puntos de vista en  Secretos del túnel  (2007), de Umberto Jara. Primera parte.


Por mitzar brown abrisqueta
Una nueva lectura me invita a reflexionar sobre hechos que en su momento fueron ampliamente comentados, con apreciaciones que tal vez estuvieron determinadas o influenciadas por las circunstancias o por los temores y la euforia del momento -sentimientos que provocó, en todos, aquel hecho en sí, en su inicio, durante él y al finalizar-, aquél que nos hizo calibrar el posible alcance de la demencia de un grupo preparado para matar pero que no pudo culminar con éxito su 'hazaña'. Me refiero a la toma de la residencia del embajador de Japón en el Perú, el 17 de diciembre de 1996, por el grupo terrorista MRTA; toma que se prolongó por 126días. Harto de tanta noticia, a la vez que sumido en la tristeza compartida de tener que continuar con sus actividades cotidianas -a sabiendas de que en un punto de la ciudad un grupo de personas vivía sin sus certezas, a expensas de mentes enajenadas, que habían perdido de vista el ideal prístino de su movimiento: la lucha por la equidad y por la justicia social, ideal que en algún momento pareció sensato-, el común de ciudadanos vio finalizar el suceso, como un éxito para el gobierno fujimorista, que consiguió rescatar con vida a la casi totalidad de rehenes. El saldo de muerte fue: un rehén, dos oficiales de las FFAA y la totalidad de terroristas que se hallaban en el interior de la residencia al momento del rescate. Umberto Jara se vale del testimonio de varios de los rehenes para, según los diversos puntos de vista de éstos, recrear el hecho casi en su totalidad. Además, intenta poner al descubierto la existencia de un pelotón militar que -por orden del gobierno- se habría encargado de asegurarse de que no quedaran terroristas con vida. La obra constituye, a la vez que una censura a la actividad terrorista del grupo emerretista, una crítica al gobierno por haber ordenado que un escuadrón de la muerte ingresara a la residencia. Ambas formas de matar -consignadas por Jara- están reñidas con la justicia, y ambas, esta vez, vienen de posiciones extremistas que privilegian un fin sin importar los cómo ni los porqués. Muchas historias se unen para recrear aquella situación que es común a todas: el secuestro. Sólo ese hecho es suficiente para que todos los que fueron retenidos contra su voluntad, tengan desde ese día gris algo en común: la falta de libertad, acompañada de la humillación de tener que compartir mínimos espacios que pronto carecieron de condiciones indispensables de salubridad, donde no cabía el respeto por el espacio ajeno, porque no había tal, pues todo comenzaba -el día del secuestro- a ser de todos, con sus hedores, ronquidos y malestares de todo tipo; y duraría -menos mal que con más de dos centenares menos de secuestrados que poco a poco fueron liberados- casi cuatro meses, durante los que según narran -al autor- los sobrevivientes de esa pesadilla, tendrían todos que aprender a organizarse para sobrellevar, lo más dignamente posible, ese estado de cautiverio al que fueron sometidos por los que, fuera de ese mini contexto, eran señalados por la justicia, pero que ahí, habían logrado, metralleta y granadas en mano, invertir el orden. Un grupo que empezó revolucionario y demandante de justicia social, se trocó en terrorista y criminal, en algún momento de su largo camino. La paradoja de lo que acabo de decir, es que la acción de 'trocar' implica 'revolucionar' dar un giro, producir un cambio tremendo. La revolución primaria -a mi parecer- ya nada tiene que ver con esa segunda revolución que experimentan los movimientos como el MRTA.
Fuente:
Umberto Jara.
2007 Secretos del túnel. Editorial Norma. Perú.
Para citar este texto:
Brown Abrisqueta, Mitzar. "La memoria y los puntos de vista, en Secretos del túnel, de Umberto Jara". Primera parte. Entrada:10 de noviembre de 2007.

miércoles, 31 de octubre de 2007

La esperanza como elemento de la trama en El coronel no tiene...

La esperanza como elemento de la trama en El coronel no tiene quién le escriba.

por mitzar brown abrisqueta*
La lectura de la novela aquí propuesta (ver entrada anterior) nos muestra una historia sencilla, pero de profundo contenido que llama a la reflexión por tratarse de un tema común a muchas sociedades. Estas, por lo general, están organizadas de tal manera que hacen pensar, a sus miembros, que todo ha de ser como dice la ley. Aunque nos sobren ejemplos para pensar lo contrario, siempre habrá esa tendencia generalizada a creer y a confiar en un orden y en una justicia, supuestamente nacidos del consenso entre los interesados: los habitantes de un mundo 'n'. Así, en la novela vemos cómo el coronel lleva esperando, durante quince años ya, que el gobierno de su país le otorgue la justa pensión por sus servicios durante la guerra interna. Él espera, cada viernes, la llegada de la carta oficial. La historia transcurre completa y la carta no llega jamás, pero es la constancia y la fe del coronel lo que llama la atención. Además, mientras tanto, él debe cubrir los gastos ocasionados por la enfermedad de su postrada esposa, los gastos domésticos y, la manutención del gallo de pelea heredado de su hijo Agustín asesinado debido a sus actividades clandestinas en contra del gobierno. En este punto, el lector observa que a la espera de la carta oficial se suma otra: que en el mes de enero el gallo gane la pelea para la que el coronel lleva preparándolo e invirtiendo. Aunque el mes de enero está aún lejano para el coronel que tiene más confianza en el Estado, para el lector, es una posibilidad más factible que el gallo genere algún beneficio. El problema es lo costoso de su crianza, que para la esposa -más pragmática-es un sinsentido. Las advertencias de esta y la falta de dinero operan como antihéroes frente al romanticismo del coronel -el gallo era de su hijo-, situación contra la que él debe luchar. ¿Cómo opera el sentimiento de la esperanza en la mente de alguien como el coronel? ¿Cuál es el límite entre esperanza y desesperanza? La noción 'esperanza' (Falgueras) ofrece tres grados: la esperanza-sentimiento o esperanza- pasión; la esperanza-hábito; y la esperanza-don. Esta última tiene más una connotación metafísica, por lo tanto nos interesan más las dos primeras. La esperanza-pasión o sentimiento, es aquella que induce al hombre a actuar para conseguir lo que lo atrae, pero debe ser un bien naturalmente posible, aunque implique un gran esfuerzo pues 'lo arduo' es la característica principal de ese bien. El problema está en que, como es vista como naturalmente posible, el hombre tiende a creer en su realización sin que sea necesario obrar en demasía, lo que deviene en desesperanza al hacerse inalcanzable su objeto de deseo. El ímpetu provocado en un inicio no mantiene el vigor necesario para que se concrete la obtención del objeto deseado. Contrario a lo anterior, existe la esperanza-hábito o esperanza-afecto, que es la que promueve a la acción del hombre hacia el cambio en pos del logro deseado, es su hacer el que va a primar y no la idea de lo naturalmente posible, donde lo aleatorio de los factores exógenos -al que desea- gobiernan. "La esperanza-afecto es ya un hábito, no una mera pasión o tendencia, y nace de la productividad humana, o sea, de la capacidad que tiene el hombre de hacer posible lo que no es naturalmente posible" (Falgueras). En el coronel..., se observa una tendencia a creer que lo que él espera es algo natural, un derecho que ha adquirido, en mérito a sus servicios al país, que aunque implicaron un esfuerzo no se trata aún, en este punto de la trama, de una esperanza basada en la productividad, ya que el accionar en pos de su objeto es todavía mínimo, él confía plenamente en que la pensión le será otorgada, para él sólo es cuestión de esperar. Es solo el pragmatismo de su mujer, lo que mueve al coronel a actuar y cambiar, por lo menos, de abogado. Sus energías están más bien encaminadas a la manutención del gallo de pelea del que espera obtener ganancias. Aquí si está claramente definida la esperanza-hábito que lo mueve a actuar. La intención de analizar el elemento esperanza en la obra de García Márquez es la de reflexionar sobre qué tan posibles pueden ser los sueños o deseos y qué tanto el hombre mismo puede intervenir para llevarlos a cabo. Otras obras nos muestran a personajes que, como el coronel de García Márquez, esperan un suceso que habrá de producir un cambio en sus vidas. Es el caso, por ejemplo, de la novela de Erskine Caldwell, El camino del tabaco, donde el personaje principal confía en que las tierras de su propiedad volverán a producir en cuanto obtenga el dinero para adquirir los insumos necesarios. La paciencia que muestra este personaje recuerda al coronel. Otro caso es el personaje Gÿörgy Kóves, en Sin destino, de Imre Kertez (Nobel 2002). La trama, y las cirscunstancias no tienen nada en común con las antes comentadas, pero la nobleza de Gÿörgy, su capacidad de adaptación a cada nueva situación, con la única finalidad de conservar su vida, hace pensar en el factor esperanza-afecto como motor de su hacer en pos de su salvación, donde aun cuando el mundo oscuro del totalitarismo nazi lo considera despojo, él siente que la vida no lo abandona.
*para citar este texto:
Brown Abrisqueta, Mitzar."La esperanza como elemento de la trama en El coronel no tiene quién le escriba, de Gabriel García Márquez". En la Red: http://creacionycritica.blogspot.com/Entrada:31 de octubre de 2007. Perú.

Fuentes: FALGUERAS Salinas, Ignacio. 2007 Esperanza y juventud.Glosa coloquial de un pasaje de Tomás de Aquino. IV Jornada filosófica del IEFLP: Bioética y persona. En Miscelánea poleana.Revista de prepublicaciones del Instituto de Estudios Filosóficos Leonardo Polo.Serie de Filosofía, nº 16 http://www.leonardopolo.net/revista/mp16.htm#_ftnref2 García Márquez, Gabriel. 1986 (1961). El coronel no tiene quién le escriba. Oveja negra. Bogotá.

    La vergüenza en el cuento “Peregrinación” de Susan Sontag* mitzar brown   El cuento aparece en Declaración. Cuentos reunidos . A...